Nada. Una palabra que significa lo contrario de lo que parece. Nada es todo. "No me pasa nada" es lo que quiere decir, me pasa de todo pero no me apetece contarlo. Es cuando tú y tu corazón queréis perderos. Nada. Cuando ya tu cerebro ha desconectado hace tiempo del mundo entero. Nada. Cuando sólo quieres llorar y reír al mismo tiempo. Nada. Enfadarte con la pared, porque es la única que no te va a contestar. Nada. Que tu mente este al borde del abismo por todo lo que te sucede. Nada. Que tus amores, ya más, que amores sean odios. Nada. Que quieras estar solo y acompañado. Nada. Morirte y vivir. Nada. Hacer de actriz, la profesión que mejor se te da. Eso de mentir lo que haces todos los días. Nada. Va a pasar esta época. Nada. No habrá más llantos y risas juntas. Nada. Pero no sabes cuando ese día llegará. Nada. Te amargas. Nada. Te apagas. Nada. Te mientes. Nada. Día sí y otro también. Nada. Nada, no me pasa nada. Nada. Nada. Nada. NADA.
Te pasa de todo. Te pasa cualquier estupidez. Debes soltarlo. Debes destruirlo. A pesar de que sabes que es malo. Lo retienes. ¿Qué pasaría si lo suelto y afecta a mis seres queridos? Debo mantenerlo fuera de ellos. Muy dentro de mí. Tan dentro de mí que ni yo sepa dónde lo guardé. Nada. Creo que será la mejor manera de afrontar los problemas. Nadie nunca lo sabrá. Lo acabaré olvidando. Lo acabaré olvidando. Nada. Acabas olvidandolo. Pero muy dentro de ti sabes que volverás a recordarlo. Nada.
No dejéis que nada os influya. No dejéis que ese "nada" os consuma. O acabaréis locos o simplemente muertos... sentimentalmente. Mentalmente. Que el nada nunca os consuma. Como lo hizo conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario