En algún momento de tu vida habrás sentido lo que llamamos rencor, y habrás tenido sed de venganza. A todos nos ha pasado, ese momento de enfado con una persona y querer hacerla el mal. A mí me ha pasado y hace unos días. No quería saber nada de esa persona, no quería ni verla en pintura y quería hacerla daño, el mismo daño que me había hecho. Pero pasados unos días, muy pocos, pero en los que he reflexionado bastante me he dado cuenta de que no sirve de nada. Tener ese rencor no sirve de nada sino para enfadarte más, es verdad no te estoy diciendo que te olvides del tema desde el minuto 1 que ha pasado pero sí que te lo tomes con calma, porque enfadado y lleno de ganas de vengarte no se llega a ningún lado. El rencor nos hace peores y nos lleva a hacer cosas que son aún más malas de las que nos han hecho a nosotros.
El ser humano hace daño a veces sin darse cuenta de que lo está haciendo, otras veces lo hace aposta. Pero todo ser humano debería ser perdonado un par de veces. No todos nacimos sabiendo lo que está bien y lo que está mal, no nacimos siendo perfectos y nunca lo vamos a ser ya que eso es imposible. Perdonar a esa amiga con la que te peleaste por x motivo hace 3 años no te va a matar.
Me da pena, me da pena que por cosas cómo estas se pierda la amistad o el amor... Además todo llega cuando tiene que llegar sea malo o bueno. Y a lo mejor soy yo que no le gusta ir perdiendo gente porque ya ha perdido a la suficiente, o que soy muy buena y tonta pero... creo que perdonar de vez en cuando no está mal y recuperar lo perdido tampoco, menos si vale la pena.
Así que, por favor si alguna vez pasas por esos momentos dónde piensas que la venganza es la única solución, para, respira, piénsalo durante unos días y luego ya si eso actúas o no. El rencor no llega a ningún sitio sólo nos hace volvernos venenosos.
Mil letras sin pintar, una artista sin poder hablar. Va pintando las letras, con cada una de sus ideas. Pintando las letras. Pintando sus ideas.
sábado, 2 de diciembre de 2017
Persona ideal
No existe la persona ideal. Cuando te enamoras, lo haces y punto. No te das cuenta de su altura, peso, pelo... Sólo te das cuenta de que te gusta estar con esa persona. Olvidas todo. Olvidas lo que te parecía a ti ideal, y te empiezas a fijar en los pequeños detalles de esa persona. Sus tics, sus manías, su forma de coger la taza, como toma el café, ese lunar que tiene escondido y que la hace adorable. No existe el tipo ideal. Por mucho que tu cerebro quiera, el corazón manda en los temas del amor.
Te enamoras con el corazón, y aunque a la larga también con el cerebro, el corazón es el que manda. Este se desentiende de ideales, sólo se da cuenta de los sentimientos.
Así que, por mucho que digas mi chico/a ideal sería x, luego no se va a cumplir. Pero lo mejor es que eso es lo que más feliz te va a hacer.
Los ideales están para romperlos, y destruirlos.
Te enamoras con el corazón, y aunque a la larga también con el cerebro, el corazón es el que manda. Este se desentiende de ideales, sólo se da cuenta de los sentimientos.
Así que, por mucho que digas mi chico/a ideal sería x, luego no se va a cumplir. Pero lo mejor es que eso es lo que más feliz te va a hacer.
Los ideales están para romperlos, y destruirlos.
sábado, 3 de junio de 2017
A veces.
A veces me da por pensar, que siempre he sido un alma solitaria. Me junto con la gente porque necesito llenar ese vacío que siento dentro. Ese vacío, que no lleno con nada.
A veces creo que estoy fuera de lugar en un sitio. Que no estoy hecha para hacer determinadas cosas.
A veces pienso, que la vida me ha quitado demasiado y me ha dado poco, aunque ese poco haya tenido calidad.
A veces siento una sensación de pesadez en el pecho, porque siento que no soy suficiente para nadie.
A veces pienso que yo no tengo que estar aquí.
A veces estoy feliz, y todo me parece bonito.
A veces estoy triste, y lo único que me alegra es ver la lluvia. Ya que al menos, el mundo está triste y no sólo yo.
A veces me gusta reír.
A veces me gusta llorar.
A veces pienso que soy una masa corporal con sentimientos que salió mal.
A veces me creo guapa, el resto de veces no.
A veces explotó porque no puedo más.
A veces me agobio y quiero abandonar.
A veces soy silenciada por no querer escuchar como me siento.
A veces estoy acompañada, y aún así me siento sola.
A veces me da por escribir y creer que tengo un don.
A veces me cuestionó cosas filosoficas.
A veces la gente ni me aguanta. Ni si quiera yo lo hago.
A veces querría desaparecer.
A veces necesito un abrazo.
A veces necesito cariño.
A veces necesito sólo a las personas que no están.
A veces me siento más herida que querida.
A veces soy la diana de una tirada de cuchillos en llamas.
A veces pienso que la gente se olvida de mí, porque estorbo.
A veces pienso que nadie me va a querer.
A veces pienso que soy lista, otras que soy tonta, y otras gilipollas.
A veces me creo Belcebú, y otras un ángel.
A veces pienso que no existo, y otras que mi existencia es importante.
A veces me quiero, otras no.
A veces me siento un tigre, y otras un ratón de campo.
A veces estoy loca... Otras estoy chiflada.
A veces pienso que no tengo alma.
A veces pienso que me merezco todo lo que he vivido, otras no.
A veces estoy harta de que se burlen de mi estatura, otras no.
A veces quiero pegar, y otras que me peguen.
A veces me doy vergüenza, otras la doy.
A veces soy muy soñadora, otras soy realista.
A veces quiero encontrarme, otras perderme.
A veces sueño que soy alguien mejor.
A veces pienso que soy genial, otras que soy idiota.
A veces pienso que soy muy cariñosa, otras que soy muy fría.
A veces pienso que la he cagado, otras que la he cagado de verdad.
A veces pienso que esto le gusta a la gente.
Sólo a veces...
domingo, 22 de enero de 2017
Merecer.
Las personas que me conocen saben que he pasado muchas cosas duras a lo largo de mi corta existencia. Que he tenido que hacer frente a momentos que muchas personas se hubieran rendido a la mínima. Con esto no quiero decir que sea fácil. No, nunca ha sido fácil. Puede que esos momentos hayan pasado, pero no. Siguen ahí, porque son parte de mi vida y nunca se van a ir. La vida no ha sido muy buena conmigo en ciertos aspectos. Aunque el año pasado me ha dio a varias personitas que hicieron de mí una gran persona, además de conocer un estilo de música que nunca pensaría que me iba a gustar.
Pero a pesar de eso, pienso que todo el amor, todo el apoyo y el cariño que se me está dando y se me ha dado; no los merezco. No merezco nada de eso. De qué me sirve tener todo ese amor si veo que a mi alrededor la gente no es feliz. De qué me sirve ser feliz, si la gente a mi alrededor no lo es. Por eso siempro doy, doy y doy, sin querer nada a cambio. Yo ya estoy totalmente rota y a pesar de que me arregle siempre tendré esa sensación de estar totalmente vacía. No quiero que nadie se preocupe por mí, no quiero molestar a nadie, que nadie me preste atención. Soy la mancha del cuadro que está en la esquina, del que nadie se da cuenta que está ahí. Por favor, no me deis amor. No lo merezco, vosotros os lo merecéis mucho más que yo. Yo no merezco ser feliz, ni que nadie me cariño. ¿De qué sirve alimentar un alma rota? La vida ya ha sido suficiente dura conmigo. Si puedo evitar que sea dura con alguno de vosotros, lo intentaré. Porque de verdad no os merecéis lo que he pasado. Os merecéis cariño y comprensión. Por eso no tenéis que malgastar vuestro tiempo en mí. Inventirlo en vosotros mismos o en algo que merezca la pena. No en alguien como yo. Llevo 4 años atrapada en un pozo sin fondo. Vuestro cariño no debe terminar en algo así. Lanzado a algo que no tiene fondo y no se puede recuperar.
Pero a pesar de eso, pienso que todo el amor, todo el apoyo y el cariño que se me está dando y se me ha dado; no los merezco. No merezco nada de eso. De qué me sirve tener todo ese amor si veo que a mi alrededor la gente no es feliz. De qué me sirve ser feliz, si la gente a mi alrededor no lo es. Por eso siempro doy, doy y doy, sin querer nada a cambio. Yo ya estoy totalmente rota y a pesar de que me arregle siempre tendré esa sensación de estar totalmente vacía. No quiero que nadie se preocupe por mí, no quiero molestar a nadie, que nadie me preste atención. Soy la mancha del cuadro que está en la esquina, del que nadie se da cuenta que está ahí. Por favor, no me deis amor. No lo merezco, vosotros os lo merecéis mucho más que yo. Yo no merezco ser feliz, ni que nadie me cariño. ¿De qué sirve alimentar un alma rota? La vida ya ha sido suficiente dura conmigo. Si puedo evitar que sea dura con alguno de vosotros, lo intentaré. Porque de verdad no os merecéis lo que he pasado. Os merecéis cariño y comprensión. Por eso no tenéis que malgastar vuestro tiempo en mí. Inventirlo en vosotros mismos o en algo que merezca la pena. No en alguien como yo. Llevo 4 años atrapada en un pozo sin fondo. Vuestro cariño no debe terminar en algo así. Lanzado a algo que no tiene fondo y no se puede recuperar.
lunes, 9 de enero de 2017
Pétalos.
Hoy, sacando al perro me he fijado en unos pétalos de rosa tirados en la calle. Al principio me ha parecido bonito, porque los pétalos de rosa me encantan, son tan ligeros y tan perfectos, me parecen únicos. Pero luego he pensado: "Esos pétalos han sido arrancados de una rosa, para ser esparcidos por la calle... Eso es un poco cruel." Sí, lo es. Aunque es un floricidio muy bonito.
Al pensar esto me he dado cuenta que llevo unos días muy negativa conmigo misma y a veces mi cabeza hecha humo con un sólo tema, cuando yo misma sé la respuesta. Aunque, siempre la yo negativa no ayuda y vuelve otra vez con el tema. Ese sentimiento de negatividad ha entrado en mí, como una corriente de aire frío que se ha metido por mis dedos, llegando hasta mi alma y ha se ha quedado, congelando parte de mí. No sé si tú, el que está detrás de la pantalla, habrás sentido esto alguna vez. Yo sé la cura. La cura es evitar que ese sentimiento resurja, no hacerle caso y así la calidez volverá a ti. Es complicado, pero se puede. La negatividad es sólo un pozo sin fondo dónde empiezas a caer y a caer, además de ir quedándote dormido, así esta se hace contigo y ya no te deja salir. Puede decirse que es como los pétalos de rosa de mi calle. Tú eres la rosa, y la negatividad la persona que ha comprado esa rosa. Esta parece que te va a tratar bien pero en realidad lo único que está haciendo es arrancarte uno por uno tus delicados pétalos, hasta dejarte sin ninguno y tirarte al suelo. No dejes que haga nada de eso. Serás una rosa, pero las rosas tienen espinas.
Vamos a volver a sentir el calor, vamos a volver a descongelar parte de nuestra alma, vamos a hacer daño a la negatividad con nuestras espinas. Vamos a despertar, y vamos a escalar de ese pozo que no tendrá fondo pero si tiene salida. Vamos a cuidarnos y a querernos, vamos a respirar. Pero vamos a hacerlo de verdad.
Sólo tú puedes hacer esto. ¿Quieres ser engullido y que hayan roto tus pétalos o quieres salir y clavar tus espinas?
Al pensar esto me he dado cuenta que llevo unos días muy negativa conmigo misma y a veces mi cabeza hecha humo con un sólo tema, cuando yo misma sé la respuesta. Aunque, siempre la yo negativa no ayuda y vuelve otra vez con el tema. Ese sentimiento de negatividad ha entrado en mí, como una corriente de aire frío que se ha metido por mis dedos, llegando hasta mi alma y ha se ha quedado, congelando parte de mí. No sé si tú, el que está detrás de la pantalla, habrás sentido esto alguna vez. Yo sé la cura. La cura es evitar que ese sentimiento resurja, no hacerle caso y así la calidez volverá a ti. Es complicado, pero se puede. La negatividad es sólo un pozo sin fondo dónde empiezas a caer y a caer, además de ir quedándote dormido, así esta se hace contigo y ya no te deja salir. Puede decirse que es como los pétalos de rosa de mi calle. Tú eres la rosa, y la negatividad la persona que ha comprado esa rosa. Esta parece que te va a tratar bien pero en realidad lo único que está haciendo es arrancarte uno por uno tus delicados pétalos, hasta dejarte sin ninguno y tirarte al suelo. No dejes que haga nada de eso. Serás una rosa, pero las rosas tienen espinas.
Vamos a volver a sentir el calor, vamos a volver a descongelar parte de nuestra alma, vamos a hacer daño a la negatividad con nuestras espinas. Vamos a despertar, y vamos a escalar de ese pozo que no tendrá fondo pero si tiene salida. Vamos a cuidarnos y a querernos, vamos a respirar. Pero vamos a hacerlo de verdad.
Sólo tú puedes hacer esto. ¿Quieres ser engullido y que hayan roto tus pétalos o quieres salir y clavar tus espinas?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)