jueves, 14 de mayo de 2015

Pesadillas.

Por tu mente pasan muchas cosas. Demasiadas cosas. Tú te das cuenta de ello,porque piensas en todas esas cosas. Una por una. Sólo cuando te vas a dormir piensas que vas a dejar de pensar en ellas. No. No dejas de hacerlo. Esas cosas que te preocupan tanto se convierten en pesadillas.
Cuando eras pequeño,y tenías una pesadilla;te levantabas asustado por ello. Ibas corriendo a la cama de tus padres. Llamabas a mamá en bajita,susurrando, y le decías: Mami-con la voz de perrito degollado-he tenido una pesadilla. ¿Puedo dormir con vosotros? Ella se te quedaba mirando y asentía. Tú te metías en su cama y abrazabas a tu madre. O a tu padre. Porque con ellos la pesadilla no volvería.
Ahora,cuando tienes una pesadilla,no vas corriendo a la cama de tus padres. Sólo te despiertas sobresaltado y respiras. Respiras porque sabes que es un sueño. No te va a pasar de verdad.
Yo siempre tengo en la cabeza, ¿qué son las pesadillas? Si le preguntas a un niño pequeño te dice que sueños malos,de monstruos. Los niños tienen razón. Son sueños malos. Pero porque las cosas que han rondando por tu cabeza los provocan. Nos preocupamos mucho y ese es uno de los miles de monstruos de nuestras pesadillas. Preocupación. Soledad. Angustia. Impotencia. Nervios. Cagarla. Bipolarismo. Desamor. Rebeldía. Muerte.
Estos solo son algunos de los monstruos,que nos atormentan a todos.
Las pesadillas no van a desaparecer nunca. A no ser,que nuestras preocupaciones lo hagan. Pero ya os digo yo. Siempre tendremos alguna preocupación rodando por nuestra cabeza. Siempre tendremos a un monstruo. Siempre tendremos pesadillas.
"No te asustes de lo que llaman pesadillas. Puedes luchar contra ellas. Acabar con ellas,pero siempre regresarán"